1. Resume la página concreta
Describe lo que encontrará el visitante en esa URL. Evita utilizar la misma descripción genérica en todas las páginas.
2. Prioriza claridad y precisión
Escribe para la persona que está decidiendo qué resultado abrir. No rellenes el texto con palabras clave ni prometas funciones que la página no ofrece.
3. Revisa la página completa
El título, el contenido visible, los enlaces internos y la utilidad real de la página importan más que una meta descripción aislada. Los buscadores pueden crear fragmentos distintos en función de la consulta.
4. Mide y mejora
Cuando tengas impresiones y clics en Search Console, revisa las páginas con oportunidades de mejora. Los cambios no garantizan un aumento de posiciones o clics.
Prueba el generador de meta etiquetas.